N2

Mantenimiento Preventivo

Para la realización del mantenimiento preventivo nuestros técnicos llevan a cabo los siguientes pasos.

  1. Verificar que los estantes interiores del refrigerador se encuentran limpios. Generalmente se fabrican en malla metálica, a la cual se le aplica un recubrimiento para evitar la corrosión. Para limpiarlos debe retirarse del refrigerador cualquier material que pudiera interferir la labor de limpieza. Mover los estantes vacíos hacia adelante. Aplicar un detergente suave con un trapo húmedo, frotar suavemente, las superficies superiores e inferiores. Secar y reubicar en la posición original.
  2. Si el refrigerador dispone de cajones, la labor de limpieza es similar. Desocupar los cajones y desmontarlos de los dispositivos de ajuste. Retirarlos del refrigerador. Una vez desmontados los estantes o cajones, limpiar las paredes interiores del refrigerador, utilizando un detergente suave. Secar antes de montar los accesorios interiores. Aplicar a los cajones un detergente suave con un trapo húmedo. Frotar con cuidado. Secar los cajones y reinstalarlos en los dispositivos de montaje disponibles en el refrigerador.
  3. Limpieza del condensador: Desconectar el cable de alimentación eléctrica. Verificar la posición donde se encuentra instalado el condensador. Los fabricantes lo colocan principalmente en la parte inferior y en la parte trasera del equipo. Algunos refrigeradores lo tienen instalado en la parte superior. Retirar la rejilla de protección y el filtro de protección del condensador (No todos los fabricantes proveen filtro). Retirar la suciedad y el polvo depositados sobre la superficie del condensador. Utilizar una aspiradora dotada de un cepillo de succión. Recorrer toda la superficie del condensador para retirar la suciedad o el polvo acumulado. Verificar que tanto la superficie de los tubos como la superficie de las aletas conductoras de calor queden limpias. Aspirar también el filtro (si se dispone de este elemento). Reinstalar la cubierta. Conectar el refrigerador a la acometida eléctrica.
  4. Empaque de la puerta: El empaque de la puerta es un componente que debe permanecer en buen estado para que el
    refrigerador opere correctamente. Para verificar su estado se procede como se explica a continuación. Abrir la puerta. Insertar una tira de papel de unos 5 cm de ancho, entre el empaque de la puerta y el reborde del cuerpo del refrigerador donde se aloja el empaque. Cerrar la puerta. Halar suavemente el papel desde el exterior. El papel debe presentar una resistencia a ser desplazado hacia afuera. Si el papel puede retirarse sin presentar resistencia, el empaque debe ser sustituido. Efectuar este procedimiento cada 10 cm alrededor de todo el perímetro sobre el cual actúa el empaque. Permite el ingreso de humedad, que se condensa y congela en el interior del evaporador. Incrementa el tiempo de operación del compresor para mantener la temperatura seleccionada. Afecta la conservación de la temperatura.Incrementa los costos de operación.
  5. Descongelar: Muchos refrigeradores modernos disponen de ciclos automáticos para descongelar el evaporador, a fin de evitar que se presenten acumulaciones de escarcha. Normalmente, dichos ciclos se realizan mediante la activación de un conjunto de resistencias eléctricas que de forma rápida eliminan la escarcha presente. Algunos fabricantes prefieren que este ciclo se realice bajo el criterio de quien opera el refrigerador y su accionamiento es manual. Se presenta a continuación el procedimiento recomendado para descongelar. Verificar que el espesor de la escarcha sea superior a 8mm. Retirar el contenido de los compartimientos. Desconectar el refrigerador. Dejar la puerta abierta. Retirar el agua a medida  que esta se acumula en los compartimientos. Utilizar una esponja o una pieza de tela absorbente. Colocar una toalla para evitar que el agua descongelada moje la parte frontal e inferior del refrigerador.